Se encienden las alarmas en España por la anunciada crisis en el mercado inmobiliario. La venta de pisos se viene abajo, después de una bonanza alimentada por la generosa concesión de créditos y los astronómicos precios de la vivienda.
Los especialistas en este mercado indican que será necesario realizar unas depreciaciones multimillonarias. Las dificultades para vender sus pisos afectan tanto a los vendedores privados como a los grandes actores del sector inmobiliario. En la mayor feria especializada en bienes inmuebles de España, que acaba de concluir en Madrid, se podía encontrar todo tipo de ofertas tentadoras: ‘un año sin letras’, ‘un vale de compra de muebles por valor de 12.000 euros’ o ‘un pequeño turismo con su vivienda’ son tan sólo un par de ejemplos.
El motivo es bien sencillo: en ningún otro lugar de Europa el sector de la construcción ha experimentado en los últimos años tal boom como en España. Los precios de la vivienda aumentaron hasta un quinientos por ciento. Quienes son capaces de adquirir un piso propio, en este momento están bastante endeudados.
La noticia es que el boom llegó a su fin.
Con información de Frankfurter Allgemeine Zeitung (Alemania), citado por La Moncloa




