Un juez austríaco ordenó el arresto de un pensionado septuagenario por mantener cautiva a su hija durante veinticuatro años y tener siete hijos con ella.
La policía informó que los análisis de ADN confirman la versión del sospechoso, Josef Fritzl, según la cual él es el padre de los niños de la prisionera, tres de los cuales también estaban cautivos.
La mujer y tres de los hijos fueron criados en un cuarto sin ventanas, en la localidad de Amstetten, al oeste de Viena.
Las autoridades dicen que el sospechoso dio en adopción a tres de sus hijos y un séptimo murió poco después de nacer.
Fritzl dijo que quemó el cuerpo de este último en una estufa.
Según versiones policiales, Fritzl reconoció haber drogado a su hija de 19 años, en 1984, y haberla encerrado en el sótano de una casa que compartía con su esposa.
Solo se podía entrar al lugar por una puerta escondida, con un código eléctrico.
Las autoridades dicen que sólo descubrieron la situación cuando la mayor de los hijos, una joven de 19 años, fue hospitalizada la semana pasada debido a una enfermedad no especificada, pero al parecer relacionada con problemas genéticos derivados del incesto.
Vía | VOA News




