En la madrugada del primero de mayo, la banda ETA atacó con tres bombas dos instituciones laborales de los gobiernos central y vasco en Vizcaya y Guipúzcoa, sin que se produjeran víctimas.
La primera explosión ocurrió en un pabellón industrial del Ministerio de Trabajo en la localidad vizcaína de Arrigorriaga, causando destrozos en el local y en los vehículos estacionados en su interior.
Simultáneamente, una llamada telefónica anunció a la DYA de Vizcaya la explosión de dos bombas en la sede del Instituto Vasco de Seguridad y Salud Laboral (Osalan) en San Sebastián.
La Ertzaintza acordonó la zona y a la hora anunciada se escucharon dos explosiones que causaron daños considerables, según el Departamento vasco de Interior.
Vía | Palacio de la Moncloa




