Las principales cadenas de televisión de los Estados Unidos han confirmado que el senador Barack Obama se impuso en Carolina del Norte mientras que es muy probable que la senadora Hillary Clinton lo hizo en Indiana. Obama celebró su propia victoria y reconoció la ventaja de Clinton en Indiana, aunque los resultados aún no son oficiales.
Según las encuestas a boca de urna, más del 90% del electorado afroamericano en Carolina del Norte apoyó a Obama. Clinton consiguió el 59% del voto blanco mientras que Obama solo consiguió el 36%.
Los resultados refuerzan la tendencia de un electorado fuertemente dividido entre las dos candidaturas, lo cual impedirá que la nominación por el Partido Demócrata se defina en las primarias de los estados que aún faltan por realizar elecciones.
Las primarias de este martes han puesto de manifiesto la importancia que el electorado lo otorga en estos momentos a los temas económicos, precisamente cuando Estados Unidos transita por una de las más complejas crisis económicas de las últimas décadas.
Las primarias que quedan faltando no garantizarán a ninguno de los candidatos los delegados suficientes para cargar con la candidatura demócrata. Las seis primarias de los estados más pequeños no tendrán el peso suficiente para definir la nominación.
En estos momentos ninguno de los candidatos cuenta con los 2.025 delegados necesarios para ganar la nominación, por lo que la decisión final quedará en última instancia en los Superdelegados, que son las personas más influyentes del partido demócrata.
Obama ganó para su causa 115 delegados en Carolina del Norte, mientras que Clinton se llevó los 72 delegados de Indiana.
Lo que muchas personas en todo el mundo se preguntan ahora es si la pugnaz contienda electoral permitirá que el partido demócrata permanezca unido una vez nominado el candidato, para enfrentar a John McCain, quien se da por descontado como seguro candidato por el Partido Republicano.
De acuerdo con encuestas a boca de urna citadas por CNN, la mitad de los seguidores de Clinton en Indiana No votarían por Obama en una elección general frente al senador John McCain. Un tercio de quienes votaron por Clinton dijeron que preferirían a McCain sobre Obama y un 17% dijeron que no votarían. 48% de los seguidores de Clinton dijeron que apoyarían a Obama en las elecciones generales de noviembre próximo.
Tanto Obama como Clinton han afirmado, cada uno por su lado, que la unidad del partido no está en juego, pero no parece tan sencillo que después de una campaña tan competida, donde ambos candidatos se han descalificado mutuamente, los seguidores de la campaña perdedora se unirán automáticamente a quien resulte triunfador. Aún así, Obama ha afirmado: “Amo mucho a este país para verlo dividido”.
Por ahora la principal conclusión de la jornada es que las primarias no dejarán un claro ganador en el Partido Demócrata y que el papel de los Superdelegados será definitivo para la nominación.
Vía | Agencias
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