La Policía detuvo ayer a 26 agentes de la Policía Local de Coslada (Madrid) acusados de un delito de extorsión en bares de copas, locales de alterne y comercios. Entre los detenidos se encuentra el oficial jefe del cuerpo, Ginés Jiménez Buendía.
Durante la operación se efectuaron registros en la sede de la Policía Local y en el domicilio de Jiménez Buendía. La intervención llevada a cabo corresponde a la segunda fase de una operación que se inició hace cuatro años con la investigación de una mafia de origen rumano relacionada con la prostitución. A raíz de esta investigación se determinó que había una relación entre esa mafia y algunos policías locales de Coslada.
Al parecer, los agentes implicados exigían a los dueños de los locales dinero para mantener abiertos los negocios o para poner mesas en las terrazas de verano. En el caso de que se negaran, los policías acudían a todas horas, le sometían a controles y le imponían sanciones hasta que el empresario accedía al pago.
Asimismo, los detenidos habrían extorsionado a prostitutas a las que obligaban a mantener relaciones sexuales gratis y las exigían parte del dinero que ganaban para no ser deportadas o denunciadas por incumplimiento de la Ley de Extranjería.
El concejal de Seguridad y teniente alcalde de Coslada, Antonio Murillo, explicó que el Ayuntamiento había recibido quejas verbales de los dueños de bares y vecinos sobre la actuación de algunos policías locales, pero no se interpusieron denuncias, por lo que el Consistorio no actuó.
Vía | Palacio de La Moncloa





