

La V Cumbre de la Unión Europea y América Latina comenzó hoy en Lima, Perú, con un llamado del Presidente Alan García por alcanzar resultados concretos frente a la pobreza y la crisis alimentaria.
La Cumbre puede verse ensombrecida por los conflictos en la región andina, particularmente entre los gobiernos de Colombia, Ecuador y Venezuela.
La Cumbre reúne a 50 mandatarios de América Latina, la Unión Europea y el Caribe. La ciudad de Lima se encuentra bajo estrictas medidas de seguridad, que incluyen permanentes patrullajes terrestres y aéreos apoyados por más de 130.00 efectivos de las fuerzas de seguridad.
Propósitos de la Cumbre
El principal propósito de la Cumbre consiste en sentar las bases de planes de acción para que los 60 países participantes enfrenten conjuntamente los desafíos de la pobreza, la desigualdad y el cambio climático.
El Presidente del Perú, Alan García, ha dicho que espera que la cumbre adopte decisiones concretas que superen los gestos puramente protocolarios que suelen caracterizar este tipo de reuniones.
Los temas que convocan la Cumbre se caracterizan porque generan una gran polarización entre los países en desarrollo de América latina y el Caribe, y los países industrializados de Europa.
Ese es el caso de temas como la actual crisis de alimentos, el narcotráfico y la energía no renovable, tres de los temas sobre los cuales giran los intereses de los asistentes y sobre los cuales existen viejas y nuevas posiciones encontradas.
Alimentos
Los gobernantes europeos aspiran a que los países latinoamericanos y del Caribe no impongan restricciones a sus exportaciones de alimentos, precisamente cuando estos países han insistido en la necesidad de que se desmonten los subsidios agrícolas que aún existen en Europa y que tergiversan las condiciones de competencia en el mercado mundial de alimentos.
Biocombustibles
La crisis de alimentos lleva a otro tema, como no ocurría con tanta contundencia en el pasado. Según muchos analistas, la actual crisis de alimentos se relaciona directamente con el auge de los biocombustibles y el desarrollo de megaproyectos en América Latina destinados a garantizar la oferta de materas primas necesarias para alimentar las plantas de biocombustibles que se multiplican a lo largo y ancho de la región.
Para los países que se encuentran navegando sobre la ola del boom de los biocumbustibles, esta perspectiva es errónea pues desconoce la oportunidad que esta creciente actividad tiene sobre la generación de empleos y riqueza. En ese sentido apunta la posición del Brasil, para cuyo presidente, Luis Inacio Lula da Silva, el auge de los biocombustibles no es la causa de la crisis alimentaria.
En el caso de Brasil, principal país amazónico, además confluye la fuerte presión de los países desarrollados por imponer planes medioambientales, que confrontan la tesis del presidente del Brasil, según la cual la protección del medio ambiente no puede ser un obstáculo para el desarrollo.
Narcotráfico
En el frente del narcotráfico, las posiciones entre países consumidores y productores permanece prácticamente inalterada desde las pasadas cumbres, donde estos últimos han exigido un enfoque de responsabilidad compartida, mientras que los primeros demandan un mayor control del narcotráfico en lo que ellos consideran la fuente del narcotráfico, es decir los países productores.
El tema tiene mayor importancia hoy día, cuando el consumo de cocaína en algunos países de Europa, como España, muestran una tendencia al alza.
Qué se puede esperar de la cumbre?
Hoy se producirá una declaración de consenso que buscará dejar satisfechos a todos los participantes. Allí estarán presentes los acuerdos sobre los temas mencionados anteriormente.
Pero lo que puede marcar el tono de la Cumbre son las tensiones diplomáticas que existen entre varios de los asistentes, y que hacen temer una verdadera tormenta diplomática.
Tensión entre Chávez y Merkel
En primer lugar, existe tensión entre la Canciller alemana Angela Merkel y el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez. La mandataria germana le pidió la semana pasada a los jefes de Estado de América Latina que tomen distancia de Chávez, a lo que este respondió el pasado domingo en su programa semanal Aló Presidente que ella no tiene derecho a inmiscuirse en los asuntos de la región, máxime cuando ella representa a la misma derecha alemana de la que formaba parte Hitler.
La respuesta, por supuesto, causó estupor en Alemania y otros países europeos por el significado que tiene la figura de Hitler, y porque Chávez estaba comparándolo con la Canciller alemana.
Ayer jueves el Presidente de Brasil ofreció a la señora Merkel, durante las escala de esta última en aquel país para pasar revista a las relaciones bilaterales, sus buenos oficios para mediar en las relaciones con el Presidente Chávez. Ante el ofrecimiento, Merkel respondió: “No se preocupe Presidente, que sé cuidarme sola.”
Tensión entre Correa y Uribe
Por otra parte, el presidente Rafael Correa acaba de llegar de una gira por Europa, cuyo principal objetivo, según se desprende de sus propias declaraciones, era contrarrestar la ofensiva diplomática colombiana, que busca vincular a su gobierno con las FARC.
Correa se reunió en Paris con el Presidente Nicolás Sarkozy, a quien le ofreció toda su colaboración para conseguir la liberación de Ingrid Betancourt. Inclusive le ofreció el territorio ecuatoriano para realizar cualquier tipo de operación que conduzca a la liberación de Betancourt y otros secuestrados colombianos en poder de las FARC.
También se reunió el pasado 12 de mayo con el jefe de gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, con quien discutió las dificultades por las que han atravesado las relaciones entre Ecuador, Colombia y Venezuela en los últimos meses.
Zapatero expresó a Correa que España mantiene su confianza en que la relación entre Ecuador y Colombia sea positiva. También le manifestó que en ningún momento ha tenido “ninguna denuncia ni ninguna información” que le haga pensar que Ecuador ha participado en apoyo de las FARC.
Correa ha afirmado que la acción militar colombiana contra Reyes impidió la liberación de Betancourt y aseguró, según testimonios de Astrid Betancourt, que adelanta contactos con las FARC para conseguir dicha liberación. Estas declaraciones obligaron a que la Cancillería colombiana emitiera esta misma semana una nota de protesta exigiéndole a Correa una rectificación, dado que no cuenta con la autorización del gobierno colombiano para realizar ese tipo de gestiones.
El canciller colombiano afirmó que la actuación de Correa es para Colombia “una violación a las normas internacionales, que obligan a todos los estados a luchar contra el terrorismo” y reachazó “cualquier comunicación o intento de comunicación con estos grupos terroristas que no se haya convenido y autorizado previamente con el Gobierno colombiano”.
Recordemos que Colombia y Ecuador aún no han normalizado sus relaciones después del incidente militar en territorio ecuatoriano, donde fuerzas militares colombianas bombardearon y dieron muerte al jefe de las FARC Raúl Reyes.
Tensión entre Colombia y Venezuela
A lo anterior debe sumarse la posibilidad que abrió el gobierno de Estados Unidos el pasado martes 13 de mayo a través de su Embajador en Bogotá, William Brownfield, de que la Base militar estadounidense localizada en Manta (Ecuador) sea trasladada a territorio colombiano.
En entrevista con el diario El Espectador, de Colombia, Brownfield afirmó que ‘’sin duda alguna” existe la posibilidad de trasladar esa base a Colombia. ”Nuestro gobierno podría proponer y el anfitrión decidirá si permite este tipo de colaboración”, dijo el diplomático.
Aunque Brownfield no indicó el lugar de Colombia donde podría instalarse la base militar, se cree que el gobierno estadounidense podría estar interesado en que ello se hiciera en el departamento de La Guajira, que se encuentra en la zona limítrofe con Venezuela.
El pasado miércoles el Ministro de Defensa colombiano, Juan Manuel Santos, aseguró que en Colombia no habrá bases militares norteamericanas. “Base no va a haber”, aseguró Santos.
El tema, sin embargo, está puesto sobre la mesa y representa un motivo de la mayor preocupación para el gobierno de Venezuela.
Ayer jueves, el presidente Hugo Chávez afirmó, según reporta la agencia AP, que no aceptará que Colombia instale en la Guajira una base militar estadounidense.
Chávez advirtió que de concretarse esa acción lo consideraría como una “agresión” y comenzaría a pensar que “toda la Guajira era venezolana”.”Si el gobierno de Colombia se atreve a instalar una base imperialista en la Guajira nosotros comenzaríamos a pensar entonces y a recordar que esa, toda esa Guajira era venezolana, toda la Guajira era venezolana. Nos robaron la Guajira”, expresó el mandatario.
Chávez dijo además: “no permitiremos que el gobierno de Colombia le entregue la Guajira al imperio norteamericano; no lo permitiremos cueste lo que cueste. Piénselo, presidente Uribe, piénselo bien”.
Informe de Interpol sobre computadora de Reyes
Pero tal vez el plato fuerte corre por cuenta de la publicación, el día de ayer en Bogotá, de las conclusiones del peritazgo oficial que la INTERPOL realizó en los computadores confiscados en el campamento de Raúl Reyes.
INTERPOL concluyó que los computadores y sus archivos no fueron manipulados por las autoridades colombianas y que su contenido es veraz. De acuerdo con tales archivos, los gobiernos de Ecuador y Venezuela han prestado diferentes tipos de asistencia a las FARC, que incluyen compromisos para el suministro de armas y entrenamiento militar en tácticas de guerra de guerrillas.
Los gobiernos de Ecuador y Venezuela han negado que tengan acuerdos con las FARC y no aceptan como evidencia el contenido de los computadores del abatido jefe guerrillero. Correa ha afirmado que los computadores de Reyes “no prueban nada”.
Pese a lo anterior, Chávez y Correa han insistido en los últimos días que están dispuestos a iniciar contactos con las FARC para tratar de conseguir la liberación de 40 personas secuestradas, incluida la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt.
Se descarta que durante la cumbre en Lima se produzca algún de tipo de encuentro bilateral entre el Presidente de Colombia y sus homólogos de Ecuador y Venezuela.





