La ministra de Desarrollo Social y el Ministro de Interior de la Argentina salieron ayer a refutar las opiniones del titular de la Pastoral Social del Episcopado, con respecto a los indicadores de pobreza en el país. La nueva discusión versa sobre el número de pobres que hay en la Argentina, que según el representante de la Iglesia católica viene en aumento durante los últimos meses.
Las palabras que ayer dijo monseñor Jorge Casaretto, en las que afirmó que la cantidad de pobres en el país no sólo no está bajando sino que “está aumentando”, dispararon un nuevo frente de batalla entre el Gobierno y la Iglesia.
La ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, y el ministro del Interior, Florencio Randazzo, salieron a cuestionar las declaraciones del presidente de la Comisión de Pastoral Social del Episcopado, al considerar que una “percepción, es una visión sesgada de la realidad”.
Casaretto había fundamentado su afirmación en un estudio que realizó el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina. “Desde un punto de vista científico hay un aumento de la pobreza y, desde Cáritas, también notamos que viene ahora más gente que hace unos meses”, declaró ayer a LA NACION el obispo de San Isidro.
Desde la Comisión, organismo que conduce el cardenal Jorge Bergoglio, también destacaron que el porcentaje de la población por debajo de la línea de pobreza habría aumentado entre fines de 2006 y fines de 2007, de un 25 por ciento a un 30 o 32%.




