Un avión de la aerolínea TACA se accidentó el viernes a las 9:45 de la mañana al salirse de la pista mientras intentaba hacer un aterrizaje en Tegucigalpa (Honduras). El vuelo concluía el trayecto El Salvador - Tegucigalpa. Como resultado del accidente 5 personas perecieron y 65 resultaron heridas. Entre los muertos se encuentran el comandante de la aeronave César D’Antoniy el presidente del Banco Centroamericano de Integración Económica, el nicaragüense Harry Brautigam.
La aeronave se salió de la pista, atravesando un talud de unos 20 metros de profundidad, y cayó sobre una carretera, arrollando en el trayecto a varios automóviles. El avión chocó contra un árbol tras deslizarse de la pista, y acabó “partido en tres pedazos”.
Al momento del accidente en el avión viajaban 124 pasajeros y once tripulantes, incluidos dos pilotos, cuatro tripulantes de cabina y cinco tripulantes para reposicionamiento. Los pilotos fueron las últimas personas en ser evacauadas.
Todos los pasajeros fueron atendidos en varios hospitales de la ciudad. Al anochecer del viernes permanecen ingresados 54 y los demás están siguiendo los trámites para movilizarse a sus destinos o bien regresar a sus países de origen.
En la aeronave viajaban sesenta hondureños, diecisiete costarricenses, dos canadienses, ocho guatemaltecos, siete estadounidenses, dos españoles, dos brasileños, nueve argentinos, tres mexicanos, cinco nicaragüenses, dos colombianos, tres salvadoreños, un georgiano, un alemán, un italiano y un uruguayo.
La aeronave accidentada es un Airbus A320-233, matricula irlandesa EI-TAF, numero de serie 1374 fabricado el 4 de enero de 2001. Al 29 de mayo de 2008 había acumulado 21957 horas de vuelo y 9992 aterrizajes.
La tripulación del vuelo 390 estaba integrada por el Capitán D`Antonio, Copiloto Juan Artero, los tripulantes de cabina Lineth Girón, José Barraza, Herchel Downs y María Salgado, de nacionalidad hondureña. También iban para reposicionamiento: Leonel Barright, Daniel Izaguirre, Paola Mena, Brendi Mejía y Jenny Mejía.
El Capitán D`Antonio contaba con más de 11 mil horas de vuelo y trabajaba para TACA desde 1993.
TACA opera dos vuelos diarios al Aeropuerto Toncontín de Tegucigalpa, los cuales están suspendidos hasta nuevo aviso.
El aeropuerto de Toncontin de la capital hondureña, que se encuentra situado entre un grupo de montañas, es considerado por los expertos como uno de los más peligrosos del continente.
El de este viernes es el octavo accidente que sufren aparatos de esa compañía salvadoreña desde 1959.




