El presidente venezolano, Hugo Chávez, anuló una controversial ley de inteligencia que hubiese obligado a los venezolanos a convertirse en informantes y denunciar irregularidades de sus vecinos, o atenerse a ser enviados a prisión.
Chávez tomó la determinación señalando que se cometieron errores que ahora deben ser corregidos y escuchando las voces de protesta de la oposicón en contra de la medida. Chávez envió la iniciativa a la consideración de la Asamblea Nacional, no sin antes criticar algunos de sus artículos.
“Mientras yo esté aquí un artículo como éste (16) [que establece la obligación de los ciudadanos de colaborar con los organismos de inteligencia y contrainteligencia] no se puede cumplir. Por eso la decisión que tomo es derogar toda la ley y dejar a la Asamblea Nacional que redacte una ley que articule los distintos cuerpos de inteligencia”.
La acción ocurre pocos días después que el mandatario dijera que su gobierno enmendaría la ley.
La nueva ley, que generó protestas, ordenaba que los dos principales servicios de inteligencia venezolanos fueran reemplazados por nuevos organismos supervisados por el presidente de la República.
También requería que los venezolanos actuaran como informantes de la Policía Secreta, y grupos comunitarios de monitoreo leales al presidente.
Cualquiera que se negara a proveer informaciones enfrentaba de dos a seis años de cárcel.
Grupos defensores de los derechos humanos criticaron la ley, diciendo que la misma silenciaría las críticas hacia el mandatario.
Según Chávez la ley tenía la intención de proteger la seguridad nacional, y combatir la ingerencia de Estados Unidos.
Vía | VOA News



