Los ministros de Exteriores de la Unión Europea (UE) reafirmaron en Luxemburgo su voluntad de mantener vivo el Tratado de Lisboa, luego de su rechazo por parte de Irlanda, y de continuar el proceso de ratificación en los ocho países que tienen pendiente este trámite.
El ministro esloveno de Exteriores, Dimitrij Rupel, afirmó que el Tratado de Lisboa “está aún vivo” y que las reformas que necesita la UE entrarán en vigor “más pronto o más tarde”. De igual modo, el ministro español, Miguel Ángel Moratinos, resaltó que el Tratado de Lisboa “no está muerto” y consideró que el no irlandés no supone el “colapso” de la Unión Europea.
Por su parte, el jefe de la diplomacia irlandesa, Micheal Martin, pidió respeto a la opinión expresada por los irlandeses y explicó que su gobierno está evaluando las razones del triunfo del no y que necesitará tiempo para construir una propuesta para salir de la actual situación. En cualquier caso, aseguró que Irlanda “sigue comprometida con la construcción europea” y “no quiere que la dejen atrás”.
La gran incógnita de las próximas ratificaciones es la República Checa, donde el voto parlamentario sobre el Tratado se encuentra en estos momentos pendiente de un dictamen del Tribunal Constitucional. Por su parte, el ministro británico, David Miliband, tranquilizó a sus socios e indicó que el proceso de ratificación seguirá su curso en el Parlamento.
La canciller alemana, Angela Merkel, y el primer ministro polaco, Donald Tusk, aseguraron ayer que, a pesar del resultado del referéndum irlandés, el Tratado de Lisboa sigue vivo y apostaron por encontrar fórmulas alternativas para lograr que finalmente entre en vigor. En opinión de Merkel, la UE necesita este Tratado para ser “más fuerte”, sobre todo pensando “en una futura ampliación”. Asimismo, se mostró contraria a una UE a varias velocidades.
Por su parte, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, anunció que se desplazará “en cuanto sea posible” a Irlanda para analizar con el primer ministro irlandés, Brian Cowen, las consecuencias del no en el referéndum. Consideró que no hay que “dramatizar” este rechazo pero tampoco “minimizarlo”. Sarkozy abogó ayer en Praga por no condenar a la UE al inmovilismo, y apostó por resolver una cuestión institucional que lleva una década de retraso.
Zapatero desvirtúa una parálisis de la UE
El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, negó que el rechazo de Irlanda al Tratado de Lisboa haya provocado una “parálisis” de la UE, y abogó por seguir “avanzando juntos” en la integración europea.
Reconoció que no se trata de una buena noticia, pero subrayó que, de igual forma que se respeta el derecho mayoritario de los irlandeses, ha de respetarse la decisión de la mayoría de los europeos de querer “más Europa”.
Zapatero se refirió al no irlandés al Tratado de Lisboa en su intervención en el acto organizado por el Real Instituto Elcano en el Museo del Prado, en el que presentó las líneas generales de la política exterior de su gobierno.
Fuente | Palacio de La Moncloa




