Al clausurar el 37º Congreso del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, dio impulso a la renovación en personas y proyectos dentro del partido, al tiempo que reconoció las dificultades económicas por las que atraviesa España y criticó al Partido Popular (PP) por ‘regodearse’ en la crisis para intentar recuperar el poder.
Zapatero persiguió como línea fundamental en el congreso la renovación en personas y proyectos. Su candidatura y su equipo recibieron más del 98 por ciento de los apoyos. Con la nueva Comisión Ejecutiva Federal del PSOE, donde se han combinado jóvenes con escasa experiencia con dirigentes curtidos, Zapatero dio poder a la cantera de políticos que dirigirán el PSOE y nutrirán futuros gobiernos.
La nueva Ejecutiva cuenta con 32 miembros, 16 hombres y 16 mujeres, donde se encuentra una cantera para futuros cargos gubernamentales de Zapatero, candidatos a presidencias de comunidades y para ocupar las principales áreas de responsabilidad del partido.
Al frente del PSOE ha quedado Leire Pajín, de 31 años, y se han reforzado los poderes de José Blanco, bajo la figura de vicesecretario general. Zapatero recordó que Felipe González tenía la misma edad de Pajín cuando fue elegido por primera vez secretario general del PSOE.
La otra estrella del nuevo PSOE es la dominicana Bernarda Jiménez, quien destacó que “El PSOE es el partido que ha hecho la política de inmigración que se practica en España y que siempre ha contado con los inmigrantes para diseñarla”.
Zapatero anunció que convertirá en ley las propuestas más moderadas del congreso del PSOE pero dejará en el aire la despenalización del aborto en los primeros meses del embarazo. Prometió que regulará el testimonio vital y los cuidados paliativos para enfermos en fase terminal y aseguró que llevará a la práctica el derecho al voto de los inmigrantes en elecciones municipales.
Zapatero asumió en su discurso de clausura la “preocupación” por la situación económica, aunque sin llegar a calificarla como una “crisis”.
Acusó al PP de “regodearse” en ella para intentar llegar al poder. Advirtió que “vamos a pasar meses complicados, pero la fortaleza de la economía española ayudará a superarlos”.
Zapatero explicó que mantiene su optimismo en la economía española, al igual que los inversionistas extranjeros, y pidió a los españoles mantener el optimismo: “La inversión extranjera en estos primeros meses del año ha superado en más del 50% la del año pasado, cuando nadie dudaba de que las cosas iban bien: más de 16.000 millones de euros. Todos esos inversores extranjeros confían en nuestro país”.
Fuente | Palacio de la Moncloa




