El candidato demócrata Barack Omaba está en Israel, como parte de su gira por Oriente Medio y Europa. Ya visitó Afganistán e Irak, y después de Israel visitará Jordania y algunos países de Europa. En Israel, Obama reiteró su compromiso con la seguridad de este país, en un mensaje que puede dar tranquilidad a la poderosa e influyente comunidad judía en los Estados Unidos, pero al mismo tiempo puede generar desazón en el resto de Oriente Medio.
(Reuters) “Estoy aquí en este viaje para reafirmar la relación especial entre Israel y Estados Unidos, mi permanente compromiso con su seguridad, y mi esperanza de que pueda servir como un socio efectivo, ya sea como (…) senador o como presidente, para generar una paz más duradera en la región,” explicó.
El senador de Illinois, reunido con el presidente israelí, Shimon Peres, describió a Israel como un “milagro que floreció” desde su fundación hace 60 años. Luciendo un solideo judío, luego colocó una corona de flores blancas en el museo conmemorativo del Holocausto Yad Vashem.
“Dejen que nuestros niños vengan aquí y conozcan esta historia, para que puedan sumar sus voces para proclamar ‘nunca más,”‘ escribió Obama en el libro de visitas del museo.
Puede decirse que su visita y sus declaraciones forman parte de la “corrección política” que se esperaría de la campaña demócrata, aunque por otra parte algunos analistas opinan que la política exterior estadounidense es “rehén” o está capturada por los intereses judíos, en lo que constituye un obstáculo estructural para que estados Unidos tenga una política exterior más independiente y proactiva frente a Oriente Medio.




