Las delegaciones de Colombia y Nicaragua ante la OEA se lanzaron hoy mutuas recriminaciones por violar el derecho internacional. El embajador de Colombia ante la OEA, Camilo Ospina, hizo una fuerte crítica al presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, a quien acusó de no cumplir sus compromisos internacionales contra el terrorismo y de apoyar a las FARC. El embajador de Nicaragua, Dennis Moncada, acusó a Colombia de ser un “narco-estado”.
La denuncia de Colombia contra Daniel Ortega en la OEA parece precipitada y sin suficiente evidencia probatoria, lo cual se explica por la urgencia del gobierno colombiano de cerrar a toda costa cualquier espacio político internacional a las FARC, en momentos en que considera que ese grupo guerrillero se encuentra prácticamente en “fase terminal”.
La diplomacia colombiana le ha cerrado a las FARC la inmensa mayoría de sus espacios internacionales y considera que las últimas declaraciones de Ortega representan una amenaza para la política de “seguridad democrática” de su gobierno.
Ospina acusó a Ortega de violar el derecho internacional y afirmó que Colombia podría pedir sanciones contra Nicaragua por apoyar el terrorismo, pero que no lo hará porque considera que la actitud irresponsable del gobernante no puede ser razón para castigar a un pueblo comprometido con la democracia.
Algunos de los apartes más destacados de la intervención del embajador colombiano ante la OEA, son los siguientes:
La flagrante violación del Derecho Internacional es clara, cuando el gobernante nicaragüense se solidariza con el grupo terrorista de las Farc, cuando protege a sus integrantes y les ofrece diálogo, y cuando promueve sus actividades. Con todo ello viola sistemáticamente las Resoluciones 1269 y 1373 de las Naciones Unidas, la Convención Interamericana contra el Terrorismo y los artículos 1, 2, 3, 11, 13, 15, 17, 19 y 20 de la Carta de la OEA, entre otros.
Señor Presidente, esto es grave. Colombia tiene derecho a pedir las sanciones que se pueden imponer a quienes patrocinan el terrorismo, pero no lo hará contra Nicaragua, porque entiende que la actitud irresponsable de un gobernante no puede dar lugar al castigo de un pueblo comprometido con la democracia. Suficiente castigo es su Gobierno. Colombia no hará nada que perjudique al Pueblo de Nicaragua, actuará contra el señor Ortega en la oportunidad correcta.
(…) Si efectivamente se comprobara que el señor Ortega se reunió con terroristas buscados internacionalmente y no cumplió con sus obligaciones legales, pedimos a la Justicia de Nicaragua que investigue y sancione dicha conducta, claramente violatoria de los compromisos internacionales”.
“Y pedimos a esta organización que esté atenta sobre el cumplimiento de estas obligaciones por parte del mandatario nicaragüense”
El embajador de Nicaragua ante la OEA, Dennis Moncada, mientras tanto, evitó responder directamente la acusación de Colombia, y se limitó a señalar que el gobierno colombiano ha violado repetidamente el derecho internacional y lo califico como un narcoestado.
(El Tiempo) Nicaragua no quiso responder directamente pero su embajador, Dennis Moncada, tomó la palabra para acusar a Colombia de ser un “narcoestado” que estaba desestabilizando toda la región.
Aprovechó, además, para ventilar el tema del diferendo de la frontera marítima y volvió a referirse al ataque contra el campamento de ‘Raúl Reyes’ en Ecuador como un crimen de Estado.
Según Moncada, - que se refirió a Reyes como un “dirigente”-, Nicaragua se reservaba el derecho de demandar a Colombia ante la justica internacional.
Defendió, además, el asilo político que se le otorgó a dos guerrilleras del grupo que se encontraban en el campamento, pues eran “víctimas” y perseguidas por el estado colombiano e insistió en que su país se reservaba el derecho de intervenir en el conflicto colombiano por que la ausencia de la paz ponía en peligro a toda la región.
El pronunciamiento de Colombia en la OEA responde a la invitación que hizo Ortega a las FARC para “dialogar sobre la guerra y la paz en Colombia”. La cancillería colombiana ya había emitido un comunicado donde rechazó cualquier tipo de mediación de Nicaragua, sin la autorización de su gobierno. El gobierno sandinista reaccionó aclarando que no intentaba adelantar una “negociación” ni una “mediación” con las FARC, sino un “diálogo”.
El fin de semana anterior La Prensa, de Nicaragua, informó que un grupo de delegados de las FARC participaría en la celebración del aniversario del triunfo de la revolución sandinista en Managua; posteriormente informó que el grupo habría llegado a Nicaragua proveniente de Venezuela en un avión de la compañía PDVSA. Los guerrilleros no aparecieron en las celebraciones oficiales pero los medios de comunicación de Nicaragua afirmaron que habrían participado en la celebración privada.
Hoy, La Prensa Gráfica, de El Salvador, mencionó los nombres de los miembros de las FARC que se habrían reunido con Ortega y otros miembros del gobierno sandinista en Nicaragua.
Por otra parte, esta mañana el Vicepresidente de Venezuela, Ramón Carrizales, negó que PDVSA hubiera facilitado uno de sus aviones para el transporte de los guerrilleros de las FARC desde ese país hasta Nicaragua.




