El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, negó que se haya reunido con emisarios de las FARC y acusó al diario La Prensa, quien lanzó la “noticia”, de “traición a la patria”. Ortega señaló la gravedad de la información suministrada por el diario de Managua y que sirvió como base a las acusaciones de Colombia contra Ortega ante la OEA el pasado jueves.
La declaración de Ortega pone a La Prensa ante la disyuntiva de retractarse o mostrar la evidencia sobre la reunión de Ortega con las FARC. Su credibilidad está en entredicho, así como la del propio Ortega.
Las acusaciones de Colombia contra Ortega se sustentaron en las expresiones de solidaridad que Ortega ha vertido con respecto a las FARC, así como en la publicación del diario nicaragüense. En caso de desvirtuarse esta última información, las declaraciones amistosas de Ortega hacia las FARC aún serían suficiente motivo para perturbar las relaciones entre Nicaragua y Colombia, dado el rechazo absoluto del gobierno de Álvaro Uribe contra cualquier situación que signifique abrir espacios internacionales al grupo armado.
Ortega anunció que cuando esa reunión se produzca, lo hará de manera pública y no clandestinamente:
(BBC Mundo) “El día que se dé esa reunión, no va a ser clandestina, va a ser una reunión pública”, dijo el mandatario nicaragüense.
Ortega acusó de traición a la patria al diario La Prensa de Managua, después de que publicara una información indicando que él habría recibido a una delegación de las FARC, integrada entre otros por Rodrigo Granda, Iván Martínez, Pablo Catatumbo y Pastor Alape.
Daniel Ortega ha demostrado su simpatía por las FARC en reiteradas oportunidades. Recientemente se ha referido a ellos como a sus “hermanos”.
(Milenio) “Yo he sido claro ante la carta que me enviaron los hermanos de las FARC -indicó- y mantengo esa posición, estoy dispuesto a conversar” con los líderes de la guerrilla colombiana.
Dijo que “no sería la primera vez” que interviene en “un proceso de paz en Colombia” porque años atrás estuvo con el fallecido jefe de las FARC, Manuel Marulanda, en las montañas de San Vicente del Caguán, “y me quedé una semana con los guerrilleros compartiendo experiencias”, agregó.
“Para trabajar por la paz yo no le voy a pedir permiso a nadie, de eso tienen que estar totalmente claros”, advirtió, en medio de una ovación de sus colaboradores.
En 1999 Ortega condecoró al líder de las FARC, Manuel Marulanda Vélez, con la máxima condecoración del sandinismo durante una visita que realizó a la zona desmilitarizada del Caguán, en momentos que se realizaban los diálogos entre el grupo guerrillero y el gobierno de Andrés Pastrana.



