Corre malos tiempos para los vendedores de lapiceras de mil dólares. O champaña, autos deportivos u orquídeas. Pocos tienen ganas de hacer ostentación en la City, el distrito financiero de Londres, en medio de las convulsiones provocadas por la crisis financiera de Wall Street. Se han perdido miles de empleos, instituciones que parecían sólidas han desaparecido, corren los rumores… y nadie sabe cómo terminará.




