(El Comercio) El incendio de la sede de la gobernación de Tacna, el bloqueo del tránsito internacional por el puesto fronterizo con Chile y la destrucción del canal que lleva agua potable a Ilo fueron la reacción desmedida y vandálica en la Ciudad Heroica, tras la aprobación parlamentaria del proyecto de ley que modifica la distribución del canon minero, que en lo que va del año le ha reportado a Tacna un beneficio de 178 millones de soles.
El presidente del Consejo de Ministros, Yehude Simon, advirtió que sobre los responsables de la violencia en Tacna caerá todo el peso de la ley y que no habrá borrón y cuenta nueva.
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