(El Universal) El viernes de la semana pasada, el precio de la cesta petrolera venezolana envió un mensaje contundente: las cuentas no cuadran, el presupuesto es inviable y la factura de las importaciones luce bastante pesada.
El presupuesto del año entrante está diseñado sobre la base de un barril de 60 dólares y exportaciones por el orden de 2,9 millones de barriles diarios que deberían arrojar un ingreso de 174 millones de dólares cada día.




