(AFP) - Liberalizar las remesas y los viajes a Cuba de los cubano-estadounidenses podrían ser las dos primeras medidas que adopte el presidente electo Barack Obama para iniciar una nueva política con La Habana, sin despertar resquemores entre la poderosa comunidad cubana de Miami.
Obama prometió en varias ocasiones a lo largo de 2008 que levantaría “inmediatamente” esas restricciones si llegaba al poder.



