(AFP) – La Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) celebra este martes en Brasil su Cumbre extraordinaria en un contexto difícil por sus discrepancias internas, la dificultad para nombrar un secretario general y su labor mediadora en la crisis boliviana considerada por la oposición como escandalosamente parcializada.
Siete meses después de que se formalizara la unión de las 12 naciones sudamericanas, Unasur avanza a tropezones gracias en gran parte al esfuerzo de Brasil, claro líder de este proyecto, pero en el camino hechos puntuales muestran las dificultades para que el bloque se convierta en una organización funcional.



