(El País) Los esfuerzos diplomáticos para detener la ofensiva del ejército israelí en Gaza se han intensificado en las últimas horas y el plan para un alto el fuego presentado ayer por el presidente egipcio, Hosni Mubarak, y el francés, Nicolas Sarkozy, ofrece al menos “una posibilidad”. El plan de Mubarak ha suscitado las adhesiones de varios países árabes, de la Autoridad Palestina, de EE UU y de la UE. Israel no va tan lejos: por el momento, sólo considera “positivamente” hablar de él con El Cairo, no se ha comprometido a aceptarlo, pese a que el presidente francés así lo ha asegurado. Se mantiene abierta la opción contraria: ampliar la ofensiva sobre Gaza, aunque el Gobierno israelí ha aplazado la decisión sin fecha.



