(El País) La guerra del gas entre Rusia y Ucrania mantiene a decenas de miles de europeos sin calefacción y a numerosas industrias paradas o en bajos niveles de funcionamiento. La situación es especialmente complicada en países como Bosnia, Serbia, Eslovaquia y Hungría, que dependen casi exclusivamente del gas ruso que pasa por los gasoductos ucranios. En Bosnia, 100.000 hogares están sin calefacción, al igual que 120.000 personas en Serbia. En Eslovaquia, grandes empresas han parado su actividad por falta de energía, mientras que Hungría ha pedido ayuda a la UE. Todo ocurre mientras una ola de frío recorre Europa dejando temperaturas bajo cero.
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