No se dio en la periferia extrema del capitalismo desarrollado. Se dio en el mismo confín de la opulencia, en la periferia próxima, en la frontera con el imperio. Lo que ocurre hoy en Ciudad Juárez, y en toda la frontera norte de México, no es sino la comprobación en los hechos del fracaso de una manera de maximizar las ganancias y minimizar los costos para los capitalistas y su Estado: el capitalismo minimalista.
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