Cada vez son más frecuentes los episodios de violencia escolar. Entre sus múltiples causas, creo que algo debe influir la gran cantidad de niños y adolescentes enganchados a los videojuegos. Aparte del problema de la adición y la pérdida de tiempo que ello supone, algunos de los contenidos pueden influir negativamente en la educación. Por ello recomiendo que los hijos no tengan, como es muy frecuente, videoconsola ni Internet en la propia habitación fuera del control de los padres.
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