“Sin nombre” es alusión a los miles de señalamientos que portan dicha inscripción funeraria en la frontera entre México y Estados Unidos. Cruces de madera, estelas, trozos de cartón que registran el intento frustrado de campesinos y desempleados anónimos por alcanzar la tierra prometida. Muchos de ellos son originarios de Honduras, El Salvador o Guatemala, y antes de llegar a una ciudad como Reynosa, Tamaulipas, uno de los múltiples puntos de ingreso, han tenido que cruzar por un territorio a menudo hostil, perseguidos por la migra, asaltados y aterrorizados por bandas de delincuentes, con una población indigente que al verlos pasar trepados sobre un tren los saluda o rechaza, o desesperada, decide acompañarlos.
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