
Desconectó el teléfono y cortó toda comunicación con su despacho y con su familia el pasado jueves. Durante cuatro largos días, nadie supo nada de él. Cuando ya se hablaba de reemplazarle en su puesto y cuando los nervios de su mujer estaban a punto de quebrarse, el gobernador de Carolina del Sur, Mark Sanford, dio señales de vida. “Dadas las circunstancias y la…
Leer la noticia en El País (España) | El gobernador no estaba muerto, estaba en las montañas
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