Entre 1936 y 1937, 14 sacerdotes nacionalistas vascos fueron ejecutados por las tropas franquistas tras su avance en Euskadi. Nunca recibieron un funeral digno, ni se registró el fallecimiento de la mayoría de ellos en los libros parroquiales ni aludieron a su trágico final el Vaticano ni la Conferencia Episcopal, a diferencia del trato dispensado a los 498 religiosos
Leer la noticia en El País | La Iglesia vasca pide perdón por su silencio ante un crimen franquista
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July 13th, 2009 at 7:37 am
y a los otros muertos quien va a ser el que pida perdon por ellos , los muertos no tienen niguna idiologia politica , y el perdon siempre llega tarde .///
bertranvall