Acostumbrados los gobiernos republicanos o demócratas al manejo colonial de América Latina según el antojo de sus monopolios, ahora, junto a los lacayos de siempre, enfrentan movilizaciones populares que impulsan novedosos mecanismos de descolonización nacional y de defensa regional de la soberanía tipo Unasur y Alba, considerándolos incompatibles con sus intereses vitales centrados en la explotación de los mercados y vastos recursos humanos y naturales.
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