Ante una denuncia procedente de Italia, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo -como ya hiciera antes aquí otro tribunal en Valladolid-, acaba de declarar lo obvio: que la presencia en las aulas de las escuelas públicas del símbolo de una religión determinada, en este caso, el crucifijo, constituye “una violación de los derechos de los padres a educar a sus hijos…
Leer la nota en El País | Sin crucifijos
Etiquetas: España



