José Tomás regresó a la México y apareció la cercanía con la muerte, lo misterioso, lo inesperado, lo que se quiere y nunca se tendrá. Todo lo opuesto a lo robotizado, lo mecánico, lo repetitivo. Llegó al ruedo de Insurgentes la atracción por el peligro. Y bien que aprovechó la llegada del maestro madrileño Arturo Macías El Cejas, que …
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