Una joven, madre de cuatro hijos y embarazada de 11 semanas, ingresó en el hospital St. Joseph de Phoenix. Padecía una grave enfermedad que obligaba a los médicos a tomar una decisión urgente: elegir entre la vida del feto o la de la madre. Se optó por interrumpir el embarazo tras consultar con la paciente y su familia. La última palabra la tuvo la hermana Margaret, …
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