Mi ego experimentó un subidón la pasada semana cuando, al poco de perpetrar un soneto sin rima acerca de los móviles con cámara y mi visión de los mismos dominando el futuro, Olympus se descolgaba en Australia con una impactante -tan impactante como arriesgada- campaña donde dejaba claro, o al menos eso pretendía, que la fotografía de verdad es…




