En realidad, las cámaras son muy baratas. Ése es el comentario generalizado entre los periodistas que estos días estamos de ruta por Japón después de ver el proceso de ensamblaje final de una Lumix en la planta que Panasonic tiene en Fukushima.
En realidad, las cámaras son muy baratas. Ése es el comentario generalizado entre los periodistas que estos días estamos de ruta por Japón después de ver el proceso de ensamblaje final de una Lumix en la planta que Panasonic tiene en Fukushima.
Apenas una hora después de su presentación , los responsables de Panasonic mostraban ayer en las oficinas centrales de la compañía en Osaka el nuevo Lumix G 8 mm f3.5 al grupo de periodistas que durante estos días recorre algunas de las factorías niponas de la multinacional.
