La Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos falló hoy que los presos que se encuentran en la Base de Guantánamo tienen el derecho constitucional de apelar los fallos ante los tribunales federales. La sentencia constituye un golpe para George Bush, cuyo gobierno ha hecho todo lo posible por mantener a los sospechosos de terrorismo bajo su custodia en Guantánamo, por fuera del ordenamiento legal estadounidense, e incluso del derecho internacional.





